II 9

– Encantado de conocerte entonces –dice fray Diego con simpatía–. Supongo que fray Tomás te habrá dicho que pronto cenaremos en el refectorio.

Asientes.

– Yo iré allí dentro de poco –te dice–, pero antes quiero leer un poco más este volumen. Nos veremos allí –te indica, dando a entender que quiere estar solo. Te disculpas por haberle molestado y sales del aula.

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