I 86

Al final de las estrechas callejuelas de la judería, en el límite que marca la propia muralla, se encuentra el cementerio judío, o macaber, como ellos lo llaman. El lugar es accesible a través de una gruesa puerta de madera con cerrojo, y está entreabierta. Es como si te estuviera invitando a entrar.

¿Te atreves a entrar? Pasa al 14.
¿O prefieres no hacerlo y volver atrás? Pasa al 81.