El alguacil se extraña ante semejante afirmación.
– Y si eres comerciante, ¿dónde están tus mercancías? –te pregunta, incrédulo, mirando de reojo a Mateo.
Le dices que has sido atacado por unos bandidos y que tuviste que huir para salvar tu vida, abandonando el carro donde llevabas tus mercancías.
– ¿Y este anciano andrajoso pudo escapar también? No parece muy ágil –dice el otro alguacil.
Debes tratar de convencerlos de tu historia para que te dejen pasar.
Haz una prueba de Ingenio. Si la pasas, consigues convencer a los alguaciles y estos te permiten pasar. Si no, piensan que les estás tomando el pelo y no te dejarán entrar a menos que les entregues tu arma.
Pasa al 20.